Que el rosado no es vino ni es ná

–          Oye, ¿y tus personajes por qué siempre apuran una copa de vino y están siempre desencantados?

–          (Se ríe) Bueno, supongo que el vino, sobre todo si es tinto, y el desencanto van unidos, y me gusta eso de apurar las copas, o las cosas. Como que tengo miedo de que las cosas se acaben. Y el vino siempre tinto, que el blanco no es vino ni es ná, y no te cuento ya del rosado. Si quieres saber más, habla con mi psicoanalista

–          Y  esas historias de treintañeros melancólicos y siempre jodidos. Deberías escribir algo de humor

–          El humor no se me da bien. No sé hacer humor. No tengo capacidad para imaginar situaciones graciosas. Si quieres ver humor te vas a Twitter, que está lleeeeno se supuestos graciosos. Cincuenta o sesenta ocurrencias diarias, que a mí, la verdad, no me hacen ni puta gracia.

–          ¿Y cómo sabes que no puedes escribir humor, si nunca lo has intentado?

–          No te sé decir. No sé. Puedes aprovechar y preguntárselo también a mi psicoanalista. Pero que no escriba humor no quiere decir que no me guste reírme. Mira, ayer mismamente le tiré una copa de vino encima a una amiga. Enterita.Tendrías que ver su camiseta blanca. Nos descojonamos. Perdida de vino. La camiseta blanca era granate. Luego su novio, que también tenía toda la nariz llena de vino y se parecía al de Saw,  le compró otra en un paki pero era tan fea que la tiramos.

–          ¿Cuál, la manchada o la nueva?

–          La nueva

–          Vaya

–          Y por cierto, qué raro… ¿no estarías apurando la copa de vino? (se ríe)

–          Hostias. La verdad es que estaba llena, porque la puse perdida, así que no la estaba apurando. Y tampoco hablábamos de desencantos. Estábamos comiendo cerdo asado. Estaba muy rico. Y no sé si el cerdo estaba desencantado. Ja, ¿ves como no sé hacer humor?

–          Perdona si te he molestado con lo del vino y todo eso, pero es me llama la atención.

–          No pasa nada, joder, ¿cómo va a molestarme? ¿Me invitas a una caña?

–          O a dos si hace falta, que hace mucho que no nos vemos.

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3 respuestas a Que el rosado no es vino ni es ná

  1. KAR dijo:

    a veces los personajes desencantados resultan encantadores 😉

  2. yapalf dijo:

    Dame el teléfono de tu psicoanalista; quiero hablar con ella.

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